sábado, 20 de junio de 2015

Supenova: el trío local que renueva la escena del jazz

Luego de deambular por diferentes espacios culturales, desde el auditorio de Colón 80, pasando por Förum hasta el prestigioso Teatro Municipal, Supernova Jazz Trío vuelve al ruedo para presentar L.A.S, el disco primogénito de la banda que emula la música del gran Luis Alberto Spinetta, reversionándolo al jazz.
El disco, que fue grabado a principios del año pasado y que fue lanzado en los comienzos de éste, tendrá su lanzamiento oficial esta noche en el Municipal. Podríamos augurar que la coincidencia de esta presentación con el día de la bandera es un presagio de la meta de la banda: consolidarse dentro del ambiente musical nacional. Lo tienen todo: el estilo, la juventud, el público seguidor, un disco bajo el brazo y la idea de un segundo trabajo discogfráfico, esta vez con piezas de propia autoría.

Fernando Balestra, tecladista y productor de la banda, hace un recorrido que va desde su primer encuentro con el instrumento hasta la grabación y el lanzamiento de la primer placa del trío. "El disco es un conglomerado de varios artistas que están surgiendo en Bahía Blanca y a partir de ese disco va a haber un antes y un después. Eso es lo que consideramos nosotros", dice Fernando sobre la obra que presentarán cuando el reloj marque las 21:30 y la ansiedad invada cada rincón del auditorio.


jueves, 11 de junio de 2015

"Todo el tiempo estoy imaginando historias"

Patricio Chaija es oriundo de Tornquist, pero vive en Bahía Blanca hace algunos años. Es escritor y profesor en Letras, ejerciendo de docente de Prácticas del Lenguaje. Tiene 33 años, y pese a su soltería, tiene en su haber cinco hijos llevados al papel: El cazador de mariposas (Ediciones de la Cultura, 2009), El Libro de Fede (Ediciones de la Cultura, 2010), Pili (Simurg, 2010),  Nuestra Señora de Hiroshima (Simurg, 2012) y El pueblo de los ritos macabros (Simurg, 2015). Además, realizó la compilación de Osario común. Summa de fantasía y horror, para Editorial Muerde Muertos.

Patricio Chaija. Quizás, imaginando alguna historia.
Fuente: Facebook.
Cualquiera que mantenga una conversación con él, será capaz de afirmar que detrás de los libros, la fantasía y el horror, se esconde un hombre solitario, pero no solo; de sentimientos nobles y que aún tiene el mismo hambre de reconocimiento y compañía que cuando eligió dedicarse a la escritura. Una persona comprometida con su responsabilidad de comunicar a través de la ficción, y con la voluntad de generar un cambio de conciencia, de pensamiento, o de mirada.

Patricio ha estado publicando sus novelas en orden irregular respecto a su cronología. Basta con mencionar que El pueblo de los ritos macabros, a presentarse el 12 de junio, fue escrita en 1999 para dar cuenta de que sus relatos no siguen una progresión temporal.

Cómo escribe, en qué se inspira, su vinculación con lo policial y el horror, recuerdos ocultos y anécdotas del proceso de escribir. De esto y mucho más, habla Patricio Chaija.

viernes, 22 de mayo de 2015

"Una expresión cultural más allá de la ley"

Se hace llamar McKlainer. Tiene 20 años y desde los 15 está inmerso en la cultura del hip hop y el graffiti. Intentó desarrollarse en diferentes ramas: a los 8 años buscó incursionar en el break dance, pero la danza no era lo suyo. Entonces, probó el Freestyle, pero por problemas entre competidores, también dejo esa alternativa. Hace 5 años se volcó de lleno al graffiti. “Hice un graffiti adentro de mi pieza, y a mi vieja le terminó gustando, no tuvo problema”. Una vez que compró sus primeras latas de pintura, elaboró algunos diseños debajo de los puentes, además de algunos tags por toda la ciudad. Me cuenta que los tags son la firma personal de cada uno con su apodo. Y, crítico con su trabajo, confiesa: “Era malísimo. No se notaba el trazo, el relleno estaba mal hecho… Pero mejoré. Conocí graffiteros que llevan casi 9 años graffiteando Bahía Blanca, como Funky Saiyan. Me enseñaron técnicas, me ayudaron muchísimo a mejorar, así que contentísimo.


De arriba a abajo: tag, boceto y graffiti.
¿Qué es un graffiti? Desde su punto de vista, lo define como la forma en que el artista libera lo que le pasa en el tiempo. “Vos podés planear hacer un graffiti, como podés agarrar cinco o seis latas y salir a graffitear. Si ves un graffiti con una letra muy salvaje, se puede interpretar que el artista estaba enojado. A mí lo que me gusta es que podés expresarte como vos querés sin que nadie te diga nada y lo puede ver todo el mundo. El graffiti refleja la personalidad de uno mismo. Hay artistas que son muy naturales: más que hiphopers, son rastafaris, o emos.

- El graffiti, de alguna manera, conecta un montón de culturas, de grupos urbanos, en una misma expresión.

- Una expresión que reúne mucha gente. He conocido artistas darks, góticos, no sé cómo se llaman ahora. Eran cinco o seis, se ponían en una pared y te hacían un graffiti en diez minutos, muy bueno. Gente rastafari ha salido a taggear conmigo. Mucha gente de distintas culturas se une y te podés sentar a tomar mate, a conocer más cómo es del otro lado.


Sus influencias

“Me motiva Frak, un graffitero que estaba en Bahía Blanca, con los Funky Saiyan. Tiene piezas muy buenas. Vos decís, ‘loco, este chabón…’. Él hace un degradé de colores con difuminado. Adentro del diseño te pinta un cielo o un chabón rompiendo las letras del graffiti. Eso me motiva a querer ser como él, a llegar a graffitear como él”.
Pero no son sólo personas únicamente abocadas al graffiti los que lo, ya que diversos artistas dentro y fuera del mundo del hip hop eligen el graffiti como forma de expresión alternativa. Un ejemplo es King Kong Clicka, un grupo rapero chileno, a través de quienes McKlainer ha llegado a conocer a Masek, un diseñador digital y graffitero que falleció en un accidente siendo atropellado por un automovilista mientras hacía longboarding. Esto causó gran repercusión entre los artistas del palo. “Me puse a investigar sus graffitis y era como un Frak: terriblemente potente y, a la vez, rapero. Artistas que son muy completos motivan”.